Nuevas guías europeas sobre esofagitis eosinofílica: así se define y se diagnostica hoy la enfermedad

EoE, Investigación, Salud

 

La revista Allergy publica la primera parte de las guías europeas de esofagitis eosinofílica (EoE), con el Dr. Alfredo J. Lucendo, del Servicio de Aparato Digestivo del Hospital General de Tomelloso, como primer autor y coordinador.

La EoE es una enfermedad inflamatoria crónica del esófago que, en apenas tres décadas desde su descripción, ha pasado de considerarse una rareza a convertirse en la primera causa de disfagia (dificultad para tragar) e impactación de alimentos en niños y adultos. Este crecimiento, observado en Europa, Norteamérica y Asia, supone una carga cada vez mayor para los pacientes, sus familias y los sistemas sanitarios, y hacía necesario actualizar las recomendaciones europeas publicadas en 2017.

Basadas en la mejor evidencia disponible

Las nuevas guías, promovidas por el consorcio europeo EUREOS junto con la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI), la Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) y la Sociedad Europea de Patología (ESP), han sido desarrolladas por un amplio grupo multidisciplinar de expertos y colaboradores europeos: gastroenterólogos, alergólogos, pediatras, otorrinolaringólogos, patólogos, dietistas y estadísticos. Cuentan con el aval científico de United European Gastroenterology (UEG) y de la European Academy of Allergy and Clinical Immunology (EAACI). Han contado además con el apoyo de la Asociación Española de Esofagitis Eosinofílica (AEDESEO).

Las recomendaciones responden a 19 preguntas clínicas y se basan en numerosas revisiones sistemáticas de la literatura científica, con la calidad de la evidencia evaluada mediante la metodología GRADE. Las guías se publican en dos partes: esta primera aborda la definición, la epidemiología, la historia natural y el diagnóstico, y la segunda se centrará en el tratamiento.

Una enfermedad cada vez más frecuente

Según los datos más recientes, la prevalencia de la EoE supera ya los 60 casos por cada 100.000 habitantes, y en algunos países pasa de 160. En varias regiones europeas se diagnostican más de 10 casos nuevos al año por cada 100.000 habitantes, tanto en niños como en adultos. La enfermedad se detecta en el 4-6,5 % de las endoscopias digestivas altas realizadas por cualquier motivo, en hasta uno de cada cuatro adultos con disfagia y en la mitad de los que sufren una impactación de alimentos.

Aunque existe cierta agregación familiar, más frecuente en varones, las guías destacan que los factores ambientales pesan más que la herencia genética en el desarrollo de la enfermedad.

Qué cambia respecto a 2017

  • La EoE se define ahora como una enfermedad crónica, inmunomediada y asociada a inflamación de tipo 2. Esta característica forma parte del concepto de la enfermedad, pero no es necesario demostrarla para diagnosticarla.
  • El hallazgo incidental de eosinófilos en el esófago no se considera EoE, aunque estos casos merecen seguimiento.
  • Se reconoce que la EoE es una enfermedad heterogénea, con distintos fenotipos que pueden seguir evoluciones clínicas diferentes y que orientarán el tratamiento de primera línea.
  • Se actualizan las cifras de incidencia y prevalencia, que confirman su crecimiento sostenido.

Cómo se manifiesta

En adolescentes y adultos, los síntomas más habituales son la dificultad para tragar alimentos sólidos (80 % de los casos) y la impactación de alimentos (55-70 %). En los niños más pequeños los síntomas son menos específicos: dificultades para comer, vómitos, síntomas parecidos al reflujo, dolor o problemas de crecimiento. Sin tratamiento, la enfermedad recae casi siempre y puede afectar de forma notable a la calidad de vida de los pacientes y de sus familias. Las guías también aclaran que la EoE no es una enfermedad premaligna.

Cómo se diagnostica

  • El diagnóstico requiere síntomas de disfunción esofágica y al menos 15 eosinófilos por campo de gran aumento en la biopsia, tras descartar otras causas que lo expliquen.
  • Deben tomarse al menos seis biopsias de al menos dos niveles distintos del esófago, idealmente tres, ya que el aspecto endoscópico por sí solo no basta para confirmar o descartar la enfermedad.
  • Las biopsias de estómago y duodeno no son necesarias, salvo que existan síntomas o hallazgos endoscópicos referidos a estos segmentos.
  • Las pruebas no invasivas o mínimamente invasivas todavía no pueden sustituir a la endoscopia con biopsias, salvo en el ámbito de la investigación.

 

«La esofagitis eosinofílica ha dejado de ser una enfermedad rara. Esta guía ofrece a pediatras, gastroenterólogos, alergólogos, otorrinolaringólogos y patólogos de toda Europa criterios comunes y actualizados para diagnosticarla mejor». — Dr. Alfredo J. Lucendo

 

La segunda parte de las guías, dedicada al tratamiento y al seguimiento de los pacientes, se publicará próximamente.

Referencia: Lucendo AJ, Molina-Infante J, Arias Á, et al. European Guidelines on Eosinophilic Esophagitis: Evidence-Based Statements and Recommendations for Diagnosis and Management in Children and Adults. Part 1: Diagnosis, Epidemiology and Natural History. Allergy. 2026.

DOI: 10.1111/all.70545

 

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