Diagnóstico de la EII

La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) se diagnostica mediante la historia clínica, el examen físico y diversas pruebas y exploraciones complementarias.

Los resultados de estas pruebas pueden ayudar a garantizar que reciba un diagnóstico correcto y que su tratamiento se base en información confiable y de buena calidad.

Probablemente solo necesite algunas de las pruebas enumeradas en esta sección de información. Sin embargo, la EII es una afección continua, por lo que es posible que sea necesario repetir algunas de las pruebas de vez en cuando, para comprobar la eficacia de los tratamientos, o para estudiar nuevos síntomas que puedan aparecer a lo largo del curso de su enfermedad. Es posible que se necesiten pruebas adicionales a las expuestas en esta sección en circunstancias especiales.

Consulte las secciones correspondientes para obtener información sobre diversas pruebas e investigaciones.

Análisis de sangre

Existen varios análisis de sangre que se utilizan para ayudar a respaldar un diagnóstico de EII o para controlar los efectos de la EII o de su tratamiento.

Las muestras de sangre generalmente se toman de una vena del brazo, usando una aguja conectada a una jeringa o un recipiente colector. Para algunas pruebas especializadas, se le puede pedir que acuda en ayunas (esto es, que evite comer durante la noche o unas 6 horas antes de tomar la muestra). Su médico o enfermero le informará si es necesario.

Algunos de los análisis de sangre que se utilizan con más frecuencia en la EII se describen a continuación:

HEMOGRAMA 
Un hemograma cuenta y mide los niveles de los tres tipos principales de células de la sangre, esto es glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas. Al medir el nivel de hemoglobina (una molécula en los glóbulos rojos que transporta oxígeno a través del cuerpo), una prueba de FBC puede detectar anemia. La cantidad de glóbulos blancos puede indicar si hay alguna inflamación o infección en el cuerpo. Un aumento en la cantidad de plaquetas (células pequeñas involucradas en la coagulación de la sangre) también puede ser un signo de inflamación. 

Algunos de los medicamentos que se administran para la EII, como la azatioprina y la mercaptopurina, pueden afectar la médula ósea y reducir los niveles de glóbulos rojos y blancos y plaquetas. A las personas que toman estos medicamentos generalmente se les realizan pruebas FBC periódicas para ayudar controlar sus niveles de células sanguíneas y evitar efectos tóxicos de la medicación.

PRUEBAS DE MARCADORES INFLAMATORIOS
La inflamación puede aumentar los niveles de algunos tipos de proteínas que se encuentran en la sangre. Los análisis de sangre como la proteína C reactiva (PCR) y la velocidad de sedimentación globular (VSG) se pueden utilizar para detectar la inflamación midiendo los niveles de estas proteínas o «marcadores inflamatorios».

PRUEBAS DE FUNCIÓN HEPÁTICA
Una prueba de función hepática puede mostrar si el hígado está funcionando correctamente. También se puede utilizar para ayudar a diagnosticar algunas de las complicaciones hepáticas raras de la EII, como la colangitis esclerosante primaria.

Estas pruebas miden los niveles de un grupo específico de proteínas y enzimas que se encuentran en la sangre. También incluyen una prueba para una proteína llamada albúmina sérica. Los niveles bajos de esta proteína pueden ser un signo de desnutrición causada por la inflamación.

Algunos de los medicamentos que se administran para la EII, por ejemplo, azatioprina, metotrexato y algunos medicamentos 5ASA (como mesalazina) pueden afectar el hígado. Estos análisis son una buena forma de comprobarlo.

UREA Y ELECTROLITOS
Estas pruebas miden los niveles de urea, creatinina y electrolitos (sales corporales disueltas como potasio y sodio) en la sangre. Por lo general, se realizan para evaluar el funcionamiento de los riñones. Esta prueba también se puede usar para verificar la deshidratación (un efecto común de la diarrea aguda). A menudo se recomiendan estas pruebas de forma regulares para las personas que reciben tratamientos con medicamentos para la EII.

PRUEBAS DE FERRITINA Y TRANSFERRINA
La deficiencia de hierro es una de las principales causas de anemia, una complicación común de la EII. Los síntomas de la anemia incluyen fatiga, dolores de cabeza y dificultad para respirar. Un hemograma completo es una forma de detectar la deficiencia de hierro. Los médicos también pueden controlar sus niveles de saturación de ferritina o transferrina.

La ferritina es una proteína en la sangre que tiende a aumentar con la inflamación, por lo que puede usarse como marcador inflamatorio. También almacena hierro y un nivel bajo de ferritina suele ser un buen indicador de niveles bajos de hierro.

La transferrina, otra proteína de la sangre, se une al hierro para transportarlo desde el intestino. Una prueba de saturación de transferrina muestra qué cantidad de transferrina en el cuerpo transporta realmente hierro. Una lectura de saturación de transferrina baja es otro signo de deficiencia de hierro.

VITAMINA B12 Y ÁCIDO FÓLICO
Su sangre también puede ser analizada para determinar la presencia de vitamina B12 y ácido fólico. Estas importantes vitaminas trabajan juntas para formar glóbulos rojos sanos.

La vitamina B12 se absorbe en el torrente sanguíneo desde el íleon terminal (la última parte del intestino delgado antes de unirse al colon). Si el íleon está muy inflamado o dañado, o ha sido extirpado mediante cirugía, es posible que el cuerpo no pueda absorber suficiente vitamina B12, en cuyo caso se puede administrar mediante inyección intramuscular.

Los niveles bajos de ácido fólico pueden deberse a una mala nutrición o una mala absorción en el intestino delgado. Algunos medicamentos para la EII, como el metotrexato y la sulfasalazina (un fármaco 5-ASA), también pueden afectar los niveles de ácido fólico.

OTRAS PRUEBAS DE SANGRE
Otros análisis de sangre que pueden ser útiles en la EII incluyen:

Pruebas de calcio y fosfato. Ambos minerales son importantes para la salud ósea. Los niveles de vitamina D también se pueden medir si se sospecha pérdida ósea. El magnesio es necesario para tener músculos y huesos sanos. La diarrea grave puede causar niveles bajos de magnesio, por lo que puede ser necesario un análisis de sangre para verificar esto.

Pruebas de oligoelementos, como zinc, selenio, cromo y otros minerales que generalmente se encuentran en pequeñas cantidades en la sangre de personas sanas. Estos pueden comprobarse si está recibiendo alimentación por vía intravenosa o si está recibiendo un tratamiento nutricional a largo plazo.

PRUEBA TPMT (METILTRANSFERASA DE TIOPURINA)
Esta prueba puede ayudar a predecir quién tiene más probabilidades de experimentar efectos secundarios de los medicamentos de la familia de las tiopurinas, como la azatioprina.

Análisis de heces

CULTIVOS DE HECES
Se pueden examinar muestras de heces frescas para verificar si unos síntomas similares a los brotes de la EII han sido causados ​​por una infección. Para una prueba de heces, deberá recoger una muestra (aproximadamente del tamaño de una nuez) de sus heces en unos recipientes limpios y seco con tapa de rosca, que le facilitaremos en la consulta. Además de cultivos para identificar bacterias, se podrán hacer pruebas específicas de heces para identificar infestaciones por parásitos. 

Debido a la variedad más amplia de posibles infecciones, si ha viajado recientemente al extranjero, es posible que necesite pruebas adicionales.

CALPROTECTINA FECAL
La medición del nivel de calprotectina (una proteína contenida en los glóbulos blancos) en una muestra de heces puede detectar una inflamación activa en el intestino. Las pruebas de calprotectina fecal se utilizan para distinguir la EII de otras afecciones no inflamatorias, como el síndrome del intestino irritable (SII), y también se puede utilizar para controlar si su EII está respondiendo al tratamiento.

Colonoscopia

¿QUÉ ES LA COLONOSCOPIA?
Un procedimiento que permite a su médico examinar el revestimiento interno del colon (o intestino grueso) en busca de anomalías e inflamación. Las colonoscopias se utilizan a menudo para diagnosticar y evaluar el alcance y la gravedad de la EC y la CU.

El endoscopio que se usa en una colonoscopia se conoce como colonoscopio. Es un tubo estrecho y flexible, lo suficientemente largo para examinar todo el colon y, si es necesario, también el extremo final del intestino delgado (o íleon terminal). Se inserta a través de su ano, y permite explorar toda la longitud del colon. 

¿QUÉ APORTA LA COLONOSCOPIA AL DIAGNÓSTICO DE LA EII?
La colonoscopia es el «patrón de oro» para la detección de EII, los pólipos y el cáncer de colon. Es la prueba más precisa de entre las disponibles y permite obtener biopsias o incluso extirpar lesiones que puedan crecer en el colon, siendo esta capacidad de tratamiento su gran ventaja frente a cualquier otra prueba del colon. La colonoscopia permite identificar más del 90% de los pólipos y más del 95% de los cánceres de colon. Sin embargo, la prueba no es perfecta y existe una pequeña posibilidad de que se pasen por alto algunas lesiones, especialmente las más pequeñas. Por este motivo, es imprescindible que la preparación del colon sea la adecuada para que la capacidad diagnóstica y resolutiva de una colonoscopia sea la máxima.

COLONOSCOPIAS REGULARES O DE «VIGILANCIA»
Se recomiendan para detectar displasia (cambios celulares anormales que pueden ser un signo temprano de cáncer de intestino) en personas con EC o CU extensa y de duración prolongada. Las guías clínicas recomiendan que la mayoría de los pacientes con EII se exploren mediante colonoscopia entre 8 y 10 años después del inicio de la EC o la CU. Dependiendo de lo que se observe, es probable que se recomienden colonoscopias de seguimiento cada uno, 3 o 5 años. Las personas que también tienen colangitis esclerosante primaria tienen un mayor riesgo de cáncer colorrectal y, por lo tanto, se recomienda una colonoscopia de vigilancia en el momento del diagnóstico, y luego cada 1 o 2 años. La cromoendoscopia, que consiste en rociar tintes especiales sobre el revestimiento del colon, se usa para ayudar a identificar células anormales.

¿QUÉ PREPARACIÓN SE REQUIERE?
Para que la colonoscopia sea exitosa, precisa y completa, el colon debe estar completamente limpio (vacío de heces y de líquido). Su médico le dará instrucciones detalladas sobre las restricciones dietéticas que debe seguir y la rutina de limpieza intestinal que debe seguir, y le facilitaremos en la consulta los productos purgantes que debe tomar para la limpieza del colon, que se seleccionarán en función de sus propias características.

En general, la preparación consiste en beber una cierta cantidad de una solución limpiadora especial o varios días de líquidos claros, laxantes y enemas antes del examen. Es importante seguir las instrucciones escritas que se le darán sobre la realización de la preparación; de lo contrario, es posible que la prueba no sea satisfactoria y pueda ser necesario repetirla.

Siga cuidadosamente las instrucciones de su médico o enfermera especialistas en EII. De lo contrario, es posible que el procedimiento deba cancelarse y repetirse más tarde.

¿Y SI LA COLONOSCOPIA MUESTRA ALGO ANORMAL?
Si su médico cree que un área del intestino debe evaluarse con mayor detalle, se pasa una pinza través del colonoscopio para obtener una biopsia (una muestra del revestimiento del colon). Esta muestra se envía al laboratorio de Anatomía patológica para el análisis del tejido. Las biopsias se toman por muchas razones, incluida la identificación de la inflamación, y no necesariamente significan que se sospeche de una lesión potencialmente maligna o de un cáncer.

En caso de sangrado digestivo, este puede identificarse mediante una colonoscopia. Además, las áreas de sangrado pueden controlarse a través del colonoscopio inyectando ciertos medicamentos, mediante coagulación (sellando los vasos sangrantes con tratamiento térmico), o colocando clips o grapas, todo ello realizado a través del propio colonoscopio.

Si se encuentran pólipos, generalmente se extirpan durante la prueba. Ninguno de estos procedimientos adicionales suele producir dolor, y además la colonoscopia suele realizarse bajo sedación. 

¿CUÁLES SON LAS POSIBLES COMPLICACIONES DE LA COLONOSCOPIA?
La colonoscopia es generalmente segura cuando la realizan médicos especialmente capacitados y con experiencia en estos procedimientos endoscópicos. Una complicación poco común (aproximadamente 1 de cada 500 a 1000) es una perforación o desgarro a través de la pared intestinal que podrá controlarse bien durante el propio procedimiento, o en ocasiones puede requerir cirugía. Durante la cirugía, se cerrará el orificio. Además, podría ocurrir un sangrado puede ocurrir en el sitio donde se ha realizado una biopsia o se ha extirpado un pólipo. Este sangrado suele ser leve y se detiene por sí solo o puede controlarse a través de una nueva colonoscopia. En raras ocasiones, se pueden requerir transfusiones de sangre o cirugía. El sangrado puede ocurrir hasta 10 a 14 días después de la polipectomía, especialmente si los pacientes están recibiendo tratamiento con anticoagulantes, aspirina, Plavix o agentes antiinflamatorios.

Otros riesgos potenciales incluyen una reacción a los fármacos sedantes que se usan para que se sienta relajado y somnoliento durante el procedimiento.

La irritación localizada de la vena donde se inyectaron los medicamentos rara vez puede causar un bulto sensible que dure varios días, pero esto desaparecerá con el tiempo. La aplicación de compresas calientes o toallas húmedas y tibias puede ayudar a aliviar el malestar.

Aunque las complicaciones después de la colonoscopia son poco frecuentes, es importante que reconozca los primeros signos de una posible complicación.

Comuníquese con su médico, con la Unidad de Endoscopia de nuestro hospital, o acuda a Urgencias en caso de notar alguno de los siguientes síntomas tras realizarse una colonoscopia:

  • dolor abdominal intenso
  • fiebre y escalofríos
  • sangrado rectal de más de medio vaso. El sangrado puede ocurrir hasta 10-14 días después de la colonoscopia y / o polipectomía.

¿Y MIS MEDICAMENTOS ACTUALES?
La mayoría de los medicamentos pueden continuarse como de costumbre, pero algunos medicamentos pueden interferir con la preparación de la colonoscopia. Por lo tanto, es muy importante informar a su médico sobre sus medicamentos actuales, así como sobre cualquier alergia a los medicamentos, en el momento de solicitarle la prueba. Informe además al médico que le haré el examen el día de la colonoscopia. 

Los medicamentos que contienen aspirina, los medicamentos para la artritis (AINE o agentes antiinflamatorios), los anticoagulantes (diluyentes de la sangre), la insulina y los productos de hierro son ejemplos de medicamentos cuyo uso debe analizarse con su médico antes del examen.

Debe alertar a su médico si es portador de alguna prótesis cardíaca, si lleva un marcapasos o si ha requerido antibióticos antes de someterse a procedimientos dentales anteriores, ya que es posible que también necesite antibióticos antes de la colonoscopia.

Si es diabético, debe hablar con su médico de cabecera (o el médico que le recetó el medicamento para la diabetes), con el médico que le ha pedido la colonoscopia o con la enfermera de la consulta sobre el uso de insulina o pastillas para la diabetes el día de su procedimiento.

¿QUÉ SUCEDE DURANTE EL PROCEDIMIENTO?
La colonoscopia se suele realizar con sedación, por lo que generalmente se tolera bien y rara vez causa dolor. En ocasiones podría aparecer una sensación de presión, hinchazón o calambres tras el procedimiento. El procedimiento suele durar de 15 a 30 minutos. El equipo de personas en la sala de procedimientos estará formado por médicos y enfermeras.

Se acostará de costado o boca arriba en una camilla. Su nivel de oxígeno, frecuencia cardíaca y presión arterial se controlarán durante el procedimiento.

El médico avanzará lentamente el colonoscopio hacia el ano y a través del intestino grueso mientras examina el revestimiento del intestino. En algunos casos, no se puede lograr el paso del colonoscopio a través de todo el colon hasta su unión con el intestino delgado. El médico decidirá si el examen limitado es suficiente o si son necesarios otros exámenes. A medida que se retira lentamente el colonoscopio, se vuelve a examinar cuidadosamente el revestimiento.

Tras la colonoscopia, generalmente podrá marcharse a casa tras unos minutos de recuperación. Su médico le proporcionará un informe del procedimiento, así como recomendaciones escritas sobre la conducta a seguir tras completar la prueba.

Si le han administrado medicamentos sedantes durante el procedimiento, un adulto responsable debe acompañarlo a casa desde el procedimiento debido a que la sedación utilizada no se permitirá conducir. Si no puede conseguir que un adulto responsable lo acompañe a su casa, el procedimiento puede cancelarse, reprogramarse o puede ser necesario facilitarle una ambulancia. Incluso si se siente alerta después del procedimiento, su juicio y reflejos pueden verse afectados por la sedación durante el resto del día, por lo que no es seguro para usted conducir o manejar maquinaria.

Generalmente, debería poder comer después de salir de la endoscopia, pero su médico puede restringir su dieta y actividades en casos particulares.

Cápsula endoscópica

La cápsula endoscópica es un procedimiento diagnóstico que utiliza una cámara inalámbrica pequeña para tomar imágenes del tubo digestivo. La cámara se encuentra en una cápsula del tamaño de una cápsula de medicación. Tras tragarse la cápsula, y a medida que ésta pasa por el tubo digestivo, toma miles de imágenes que se transmiten a un grabador que el paciente lleva en un cinturón. Esta técnica ayuda a los médicos a ver dentro del intestino delgado, que es la parte del intestino delgado más de difícil de explorar con los procedimientos endoscópicos tradicionales. 

¿EN QUÉ SITUACIONES SE REALIZA UNA CÁPSULA ENDOSCÓPICA?
Las indicaciones para realizar una exploración del intestino delgado con cápsula endoscópica incluyen las siguientes:

  1. Descubrir la causa de una hemorragia gastrointestinal, cuyo origen no ha sido identificado con otras técnicas para explorar la parte alta del tubo digestivo (esófago, estómago o duodeno) o del colon. La razón más común para realizar una endoscopia con cápsula es explorar el sangrado inexplicable en el intestino delgado.
  2. Diagnosticar una enfermedad de Crohn localizada en el intestino delgado, o evaluar la posible afectación del intestino delgado de una enfermedad de Crohn localizada en el colon o en el íleon terminal. 
  3. Tratar de definir el diagnóstico de una colitis indeterminada: En caso de encontrar lesiones características en el intestino delgado, aumentarán las probabilidades de que se trate de una enfermedad de Crohn. 
  4. Diagnóstico de la anemia crónica por falta de riesgo. 
  5. Diagnóstico de algunos tipos de cáncer: La endoscopia con cápsula puede mostrar tumores en el intestino delgado u otras partes del tubo digestivo.
  6. Detectar pólipos. Las personas que tienen síndromes hereditarios que pueden ocasionar pólipos en el intestino delgado podrían ocasionalmente someterse a endoscopia con cápsula.

 

¿QUÉ RIESGOS TIENE LA ENDOSCOPIA CON CÁPSULA?
La endoscopia con cápsula es un procedimiento seguro que presenta muy pocos riesgos. Sin embargo, es posible que una cápsula se quede retenida en el tubo digestivo en lugar de ser expulsada del cuerpo a través de una evacuación intestinal tras varios días de su administración.

El riesgo, si bien es muy pequeño, puede ser mayor en pacientes que tienen una enfermedad de intestino delgado, como un tumor, una enfermedad de Crohn o una cirugía anterior en esa zona, que causan un estrechamiento (estenosis) del tubo digestivo. Si tiene dolor abdominal o presenta alguna situación de riesgo para tener un estrechamiento de intestino, tu médico probablemente te hará una tomografía computarizada para determinar la constricción antes de usar la cápsula endoscópica, o como alternativa, te administrará previamente una cápsula del mismo tamaño, pero fabricada de azúcar. Si se expulsa entera, el intestino delgado y el resto del tubo digestivo es completamente permeable. En caso de retención, los jugos intestinales disolverán la cápsula de azúcar, y está podrá expulsarse en fragmentos o desintegrarse completamente. La cápsula para el control de la permeabilidad del tubo digestivo puede ser visualizada con una radiografía de abdomen.

Si la cápsula no sale tras una evacuación intestinal, pero no causa signos ni síntomas, tu médico podrá darle más tiempo para que el cuerpo la expulse. Sin embargo, una cápsula que causa signos y síntomas propios de una obstrucción intestinal debe ser extraída, ya sea mediante endoscopia convencional, mediante una enteroscopia con balón (ver más adelante en qué consiste) o precisar una cirugía, según el lugar donde se haya atascado.

¿CÓMO PREPARARSE PARA LA EXPLORACIÓN CON CÁPSULA ENDOSCÓPICA?
Antes de la endoscopia con cápsula, tu médico te pedirá que hagas dieta durante dos días y que además tomes ciertas medidas para prepararte. Asegúrate de seguir las instrucciones de tu médico sobre la preparación para la endoscopia capsular. Si no sigue las instrucciones, tal vez se deba reprogramar la prueba. Tenga en cuenta que la cápsula únicamente hace fotos de la mucosa interna del intestino delgado, pero no puede limpiar ni aspirar contenido del intestino. Si existe una zona sucia, se realizarán fotografías de la misma, pero no de las lesiones que puedan existir debajo.

Alimentos y medicamentos
Para ayudar a la cámara a capturar imágenes claras del tracto digestivo, se te pedirá que dejes de comer y beber al menos 6 horas antes del procedimiento. Además, tu médico te habrá pedido que tomes un laxante antes de la endoscopia con cápsula, para vaciar el intestino delgado y limpiar la superficie de su mucosa. Esta preparación ha demostrado que mejora la calidad de las imágenes tomadas por la cámara que está dentro de la cápsula, y permite alcanzar un diagnóstico con mayor probabilidad.

Para impedir que los medicamentos interfieran en la cámara, tu médico podría pedirte que no tomes ciertos medicamentos antes del procedimiento.

Otras precauciones
La exploración con cápsula endoscópica es un procedimiento ambulatorio en la mayoría de las ocasiones, que no precisa permanecer en el hospital durante las 8 a 12 horas que suele durar el mismo. Por tanto, una vez tomada la cápsula, usted podrá marcharse a su domicilio y podrá ocuparse de las cosas cotidianas. Aunque le recomendaremos que durante la prueba camine y de mantenga activo para estimular el avance de la cápsula, deberá evitar ejercicios intensos o levantar objetos pesados. Si tiene un trabajo activo, pregúntale a tu médico si puedes volver a trabajar durante el día de la exploración con cápsula endoscópica.

¿CÓMO SE REALIZA EL PROCEDIMIENTO?
Antes de la exploración
El día de la endoscopia con cápsula, el equipo encargado de la prueba revisará la petición, que el consentimiento informado esté correctamente cumplimentado y firmado, y que usted haya realizado la preparación necesaria para limpiar el intestino. Es posible que le pidan que se quites la camiseta para poder colocar correctamente el cinturón que porta las antenas, que debe permanecer colocado junto a su piel durante toda la exploración. Este cinturón con las antenas se conecta a un grabador, que llevará usted en una bolsa colgada en bandolera. La cámara que va dentro de la cápsula envía imágenes a las antena contenidas en el cinturón que va pegado a tu abdomen, que transmiten datos al grabador. El grabador recopila y almacena las imágenes.

Durante el procedimiento
Una vez que el grabador está conectado y preparado, usted deberá tragar con agua la cápsula que contiene la cámara. La cápsula tiene un recubrimiento resbaladizo para que sea más fácil tragarla. Una vez que la trague, no tendría que sentir nada.

Luego podrá ocuparse de sus tareas cotidianas. Podrá conducir y tal vez también pueda ir a trabajar, de acuerdo con el empleo que tenga. El médico hablará con usted sobre las restricciones, por ejemplo, evitar actividades extenuantes, como correr y saltar.

Después del procedimiento
Espera tres horas después de tragar la cápsula para reanudar el consumo de agua o líquidos claros. Después de cinco horas, podrá comer un almuerzo liviano o tentempié, a menos que el médico te indique lo contrario.

El procedimiento de endoscopia con cápsula está completo después de ocho a 12 horas de exploración, cuando la cápsula alcance del colon (lo que se su médico podrá comprobar mirando las imágenes que se están tomando en este momento), o cuando la cápsula salga al exterior. Le quitarán el cinturón y le indicarán que esté atento a la expulsión de la cápsula, que no es necesario guardar ni devolver al hospital. 

La expulsión de la cápsula se produce en cuestión de horas o después de varios días. El sistema digestivo de cada persona es diferente. Si no ve la cápsula en el inodoro en un plazo de dos semanas, comuníquese con el médico. El médico podría pedir una radiografía para ver si todavía tiene la cápsula en el cuerpo.

Resultados
La cámara utilizada en la cápsula endoscópica toma miles de imágenes a color a medida que pasa por el tracto digestivo. Las imágenes que se guardan en el grabador se transfieren un ordenador con un software especial que une las imágenes para crear un video. El médico mirará el video para detectar anomalías dentro del tracto digestivo.

Podría llevar entre algunos días y una semana o más disponer de los resultados del procedimiento con cápsula endoscópica. Luego, el médico compartirá con usted los resultados en su próxima consulta.

Enteroscopia de balón

¿QUÉ ES LA ENDOSCOPIA DE BALÓN?
La enteroscopia es otra forma de visualizar la mayor parte o la totalidad del intestino delgado. Es un endoscopio que está diseñado específicamente para permitir avanzar mucho más que un gastroscopio o colonoscopio estándar, y explorar de este modo, diferentes asas del intestino delgado. La enteroscopia de balón se puede realizar bien a través de la boca o por el recto y combinando ambas vías, posiblemente se pueda visualizar todo el intestino delgado. Esta técnica tiene una utilidad fundamentalmente terapéutica, es decir, sirve para tratar lesiones generalmente identificadas mediante otras técnicas, como la cápsula endoscópica, o bien para tomar biopsias de zonas inaccesibles a otras técnicas endoscópicas habituales.

Ecografía del intestino delgado

La ecografía intestinal consiste en el uso de ultrasonidos para el estudio del tubo digestivo y, como cualquier tipo de ecografía, es una prueba completamente inocua para el paciente. En este tipo de exploraciones, se utilizan unas sondas especiales que tienen alta resolución y permiten a sus médicos ver la pared del tubo digestivo a tiempo real con gran definición. Para esta prueba es necesaria una preparación que consiste en un ayuno de 4-5 horas. Entre las ventajas principales, la ecografía intestinal es una prueba la cómoda, inocua y que permite valorar tramos de intestino que no son alcanzados con la colonoscopia. Si bien la ecografía no sustituye nunca a la colonoscopia (por que no permite, por ejemplo, tomar biopsias), si podría complementar la información que proporciona la endoscopia, como por ejemplo, explorar áreas de intestino más allá de una estenosis no franqueable por la colonoscopia. Incluso podría evitar alguna de las colonoscopias. 

La ecografía digestiva se utiliza principalmente en enfermedad de Crohn, que, por afectar a todas las capas del tubo digestivo, es “visible” por ecografía. Sin embargo, en la colitis ulcerosa como tan sólo está afectada una capa, la mucosa, no se suele ver por ecografía salvo en brotes moderados o graves de la enfermedad. 

La ecografía intestinal en la enfermedad de Crohn es útil en distintas situaciones: 

  • como valoración inicial no invasiva en la sospecha de la enfermedad, 
  • para evaluar la respuesta a los tratamientos, 
  • para el seguimiento de pacientes operados 
  • para el diagnóstico y seguimiento de las estenosis, las fístulas y los abscesos abdominales.

Pruebas radiológicas

Tomografía computarizada (scaner)
La Tomografía Computarizada (TC) o escáner es una técnica que emplea rayos X para obtener imágenes del cuerpo. 

La tomografía computarizada utiliza un equipo especial de rayos X para obtener imágenes del cuerpo desde diferentes ángulos. El tubo de rayos X y el detector giran al mismo tiempo alrededor de la mesa donde está colocado el paciente para obtener una imagen de una sección muy delgada de la parte del cuerpo que se quiere estudiar. Es similar a estudiar diferentes rodajas de un salchichón. Un ordenador se encarga de volver a montar todas las imágenes, una detrás de la otra, y obtener una vista multidimensional muy detallada del interior del cuerpo.

Hay casos que para poder ver mejor determinadas partes del cuerpo se utiliza un contraste. Se trata de un líquido que el paciente puede beber, también se puede inyectar o administrar un enema en función del tipo de prueba que se realice. El personal sanitario informará sobre la prueba al paciente y aclarará cualquier duda que tenga. Además, entregará al paciente un documento de consentimiento informado para que lo firme.

En la EII el uso de la TC en la evaluación del tracto intestinal se centra en la capacidad de reconocer el engrosamiento de la pared intestinal, y posee un papel cada vez más importante en el diagnóstico de esta enfermedad, porque logra definir la extensión de la enfermedad, la presencia o ausencia de obstrucción intestinal asociada, así como la existencia de enfermedad mucosa activa (esto es, la existencia de inflamación en el intestino). Además, puede detectar hallazgos más allá de las asas intestinales como fístulas o abscesos los cuales no son objetivados por estudios endoscópicos. Esta técnica necesita de radiación para su realización, y la capacidad de diagnosticar lesiones aumenta de manera muy significativa en caso de administrar un contraste intravenoso. También se le podrá administrar un contraste por vía oral para mejora la visión del intestino. Por tanto, la TC es una técnica radiológica que gran utilidad para diagnosticar complicaciones (estenosis, fístulas), así como para determinar qué partes del intestino están afectadas por la enfermedad.

No se puede realizar un TC (o se debe realizar tomando en consideración ciertas precauciones) en caso de embarazo o alergia al contraste yodado intravenoso

Entero-Resonancia Magnética
Al igual que las imágenes obtenidas por TC, la resonancia magnética ofrece la ventaja de contar con más detalles e información más allá del revestimiento interno del intestino. Esta prueba tiene la ventaja de prescindir del uso de rayos X, lo que aporta las ventajas de carecer completamente de radiación. Para obtener las imágenes, unos imanes que giren en torno al cuerpo crean un campo magnético. Las señales del campo magnético que se generan rebotan en el cuerpo y el ordenador registra las diferentes respuestas que devuelve cada tejido. De esta manera, se pueden generar muchas imágenes durante un mismo examen.

Sin embargo, la prueba dura más tiempo que la TC y además debe realizarse dentro de una máquina cerrada, por lo que los pacientes que sufren claustrofobia podrían tolerarla mal. 

Durante la prueba, el paciente se coloca en la mesa móvil que se introduce en el interior del equipo. Es importante que el paciente no se mueva para que el aparato pueda captar bien las imágenes. Los profesionales que atienden a la persona le hablarán y le controlarán hasta que pueda salir. A veces, para poder ver mejor algunas partes del cuerpo puede que se necesite administrar un contraste por vía intravenosa en el brazo o en la mano. Asimismo, cabe mencionar que la prueba puede durar entre veinte y cuarenta minutos. Por otro lado, la mejorar la visualización de intestino delgado, le indicarán que beba un líquido antes de la prueba que quedará dentro del mismo, distendiendo su calibre, y evitando así que un asa de intestino vacío pueda confundirse con una estenosis. Al igual que la TC, permite valorar posibles complicaciones fuera de la pared del intestino, como por ejemplo las complicaciones de la enfermedad de Crohn en forma de fístulas o abscesos. 

Finalmente, la resonancia magnética de la pelvis es una prueba especialmente sensible para evaluar la enfermedad de Crohn con afectación en torno al ano y al periné.

¿Qué es la enfermedad intestinal inflamatoria?

Diagnóstico de la enfermedad intestinal inflamatoria

Tratamiento de la enfermedad intestinal inflamatoria